Durante la temporada de lluvias aumenta la humedad ambiental y pueden cambiar las concentraciones de moho, ácaros y otros desencadenantes. En algunas personas esto coincide con congestión nasal, estornudos, comezón, ojos llorosos, tos o sensación de pecho cerrado.
¿Por qué puede aumentar la molestia?
Los espacios húmedos y con poca ventilación favorecen el crecimiento de moho. La humedad también puede contribuir a la presencia de ácaros en colchones, almohadas y textiles. No todas las personas reaccionan a los mismos factores, por lo que es importante no asumir la causa sin una evaluación.
Medidas que pueden ayudar
- Ventilar baños, cocina y habitaciones cuando las condiciones lo permitan.
- Reparar filtraciones y secar superficies húmedas.
- Lavar ropa de cama regularmente y evitar acumular textiles húmedos.
- Revisar filtros de aire acondicionado y seguir las instrucciones de mantenimiento.
- Evitar humo de tabaco, aromatizantes intensos y otros irritantes.
¿Cuándo conviene solicitar una valoración?
Consulta si los síntomas son frecuentes, afectan el sueño, interfieren con la escuela o el trabajo, o requieren medicamentos de manera repetida. Una valoración alergológica puede ayudar a diferenciar alergia, infección, irritación u otras causas y decidir si se necesitan pruebas.