La urticaria se caracteriza por ronchas elevadas que pueden cambiar de lugar y producir comezón. Cada lesión suele desaparecer sin dejar marca, aunque pueden aparecer otras en distintas zonas. No todos los casos son causados por alimentos o alergias.
Información útil para la consulta
- Fotografías claras de las lesiones.
- Hora de inicio y duración aproximada de cada brote.
- Medicamentos, suplementos y alimentos consumidos.
- Infecciones recientes, ejercicio, calor, frío o presión sobre la piel.
- Presencia de inflamación en labios, párpados, manos o pies.
Urticaria aguda y crónica
Cuando dura pocos días o semanas se considera aguda. Si los episodios continúan durante más de seis semanas, se estudia como urticaria crónica. En esta última, buscar indiscriminadamente alergias alimentarias suele no ser la estrategia más útil; la valoración ayuda a decidir qué estudios tienen sentido.
Señales de alarma
Busca atención urgente si las ronchas se acompañan de dificultad para respirar, sensación de cierre en la garganta, voz alterada, desmayo o inflamación rápida de lengua y garganta. Para episodios repetidos sin estas señales, agenda una valoración para revisar causas y opciones de control.